Uno de los hechos sucedió anoche cuando cinco hombres armados ingresaron al bar ubicado en la esquina noroeste de las calles 9 de Julio y Suipacha, que abrió sus puertas recientemente.
Allí se encontraban los propietarios, dos hermanos de 28 y 25 años de edad, y había tres meses ocupadas.
Dos de los delincuentes se dispusieron a vaciar la registradora, mientras que los restantes controlaban a los comensales.
Uno de los clientes intentó con una botella herir a uno de los malvivientes y recibió un balazo en la mano.
Por otro lado, en Colastiné, dos delincuentes armados y encapuchados entraron a una vivienda donde se encontraba ensayando un grupo de alumnos del Instituto Superior de Música. Los malhechores se hicieron con dinero en efectivo, efectos personales e incluso se llevaron los instrumentos.
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