El planeta, Kepler-22b, es el más pequeño encontrado por la sonda espacial orbitando en la "zona habitable" -aquella donde las temperaturas permiten la vida- de una estrella similar a la de la Tierra.
Es más grande que la Tierra y todavía no se ha determinado si es rocoso, gaseoso o líquido, pero según dijo la subdirectora del equipo científico del Centro Ames, Natalie Batalha: "estamos cada vez más cerca de encontrar un planeta parecido a la Tierra".
El Kepler ya había dado pistas anteriormente de la existencia de planetas de un tamaño parecido al del nuestro orbitando en "zonas habitables", pero ésta es la primera vez que se constata.
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