Cuando los Beatles “vinieron” a la Argentina

Un documental reconstruye el increíble relato de cuando el empresario televisivo Alejandro Romay trajo a Canal 9, en 1964, a una banda americana ("los Beetles") que imitaba a los cuatro de Liverpool. ¡Pero anunciando que venían los verdaderos Fab Four!
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8 de julio de 1964. Programa “El festival de la risa”​. Canal 9. El público, en las gradas, corea: Bi-tles, Bi-tles, Bi-tles, Bi-tles. Los aplausos siguen el ritmo de las sílabas: Tac-tac-tac-tac. De repente aparece un presentador, traje negro, moño, gomina, labia canchera. “Nuestra programación está basada en lo mejor que tiene la juventud argentina actual —dice, con sonrisa gardeliana—. Pero nuestros fines son mucho mayores: la conquista de los mercados latinoamericanos. (…). Por eso ¡Los American Beetles!”. Entonces se abre el telón, truenan los aplausos y salen los cuatro… beatles truchos.

“Yo trabajaba en video-tape, en Canal 9, nosotros mismos no podíamos creer que vinieran los Beatles. Sabíamos la importancia y popularidad que tenían en el mundo de entero —cuenta Roberto Monfort en el gran documental “El día que los Beatles vinieron a la Argentina”, que retrata esta insólita y maravillosa historia. Y sigue— La llegada de ellos nos llamó la atención hasta a la gente que trabajábamos en el canal”.

Es que corría julio de 1964 y la beatlemanía estallaba, como electricidad, en el mundo. Y la Argentina, claro, también vibraba ante los cuatro de Liverpool, que, desde principios de los sesenta, con corbatas con saco gris y flequillo, habían hecho plop al mundo y dado vuelta la historia de la música. Los Beatles eran -en palabras de Charly García- música clásica de Marte.

El técnico de Canal 9 cuenta en el film —que dura media hora—, que lo sucedido con la promoción previa del show en el canal “rompió todo lo conocido. Fue un momento impresionante y la gente esperaba a los Beatles en Buenos Aires…”.

“Y cuando salieron al aire —agrega el técnico televisivo— la gente se dio cuenta de que no eran los verdaderos, sino los Beatles truchos… los americanos. ¡Hubo entre indignación y risa!”.

“¡Y sí, fue un disparate —se ríe el cantante y compositor Litto Nebbia, entrevistado para el documental— ¡no sé cómo se le puede ocurrir a alguien decir que mañana va a venir Chaplin y viene Carlitos Balá!”.

El filme toma como punto de partida el anuncio de la visita de los Beatles a Canal 9, realizado por Alejandro Romay en 1964. “A partir de allí —escriben los realizadores en su presentación— se disparó una escalada de sucesos extraños, recogida cual folletín por los principales medios de comunicación de la época. A pesar de tal repercusión, la historia ha contado con escasísimas menciones hasta el presente”.

El documental está dirigido por Fernando Pérez; el productor: Pablo Dadone; el guionista: Tomás Epstein; fotografía: Juan Borghi; sonido: Lucía Pellitero y el montajista: Alejo Piro. Clarín dialogó con el director y con el guionista.

—¿Cómo surge la idea de hacer este documental y qué los motivó a realizarlo?

—Estábamos buscando una idea para nuestra tesis de egreso de la carrera de cine en la ENERC, y queríamos un tema que nos apasionase a los tres del equipo creativo: tanto a Fernando (el director), a Tomás (el guionista) y a Pablo (el productor). Nos preguntamos si habría alguna historia que vinculase a los Beatles y la Argentina, y en un pequeño párrafo en internet encontramos esta historia, soñada para cualquier documentalista: un acontecimiento cuyo olvido llamaba la atención en un doble sentido -por haber sido público en su momento, y por tocar a los Beatles, de los que difícilmente es posible decir algo nuevo-; y que arrojaba un retrato cómico de la idiosincrasia local.

El material reconstruye los hechos mediante archivos de gráfica, televisión, cine y música. Cuenta con valiosos testimonios de Litto Nebbia; de Alejandro Romay (material de archivo); de Bob Yorey y Jack Bart (quienes eran managers, en ese entonces, de los “American Beetles”); de Bill Ande (guitarra y voz de los “American Beetles, a quien rastrearon por Linkedin), además de protagonistas y testigos de aquella desopilante jornada.

Crónica de un viaje agitado

La historia no podría haber sido de otra manera. La llegada de los “American Beetles” (sí, con doble ‘e’) a la Argentina, más precisamente al aeropuerto de Ezeiza, fue una escena surrealista, un pandemonium: contó con policías, jueces, corridas, golpes y hasta patovicas llevados por el mítico personaje del ring televisivo, Martín Karadagián. El conflicto de fondo: la puja entre Canal 9 y Canal 13 por quedarse con la exclusividad del primero concierto de los Beetles americanos.

 

Así lo explicó el propio Romay, como se ve en el documental: “Hicimos una reunión en Canal 13 para ver quién era el dueño de los Beetles. Hubo un juez, todas las cosas formales, para que estos chicos fueran directamente al 13. Pero yo estructuré otras maneras informales para traérmelos al 9…”.

“Llamé a Karadagián —siguió el empresario televisivo— y le dije: ‘Quiero todos los roperos que tenés a mis órdenes. Vinieron los muchachos a verme y salimos ahí para Ezeiza; entonces los guardaespaldas, en cuanto bajaron del avión y entraron directamente por el túnel, se le fueron encima a los cinco muchachos. Prácticamente se los colgaron al hombro”.

“Yo los quería matar, eran unos atorrantes, sucios, roñosos, eran de lo peor —se río Romay al recordar el momento en que los conoció en persona—. Y a la hora de cantar, me dije: ‘¿Cantarán?’. Vinimos a este estudio y les pedí que hagan un ensayo. ‘Pongan el disco’, dijeron. Eso fue el acabose. ‘Vamos a hacer playback -dijeron-. Si nosotros no sabemos cantar​'”.

—¿Los sorprendió toda aquella movida que armó Romay, que llegó a utilizar los patovicas de Karadagián?

—Sí, era inesperado incluso viniendo de Romay. Ese testimonio lo encontramos después de varios meses de investigación, y fue mágico: es como si él nos hubiese cazado la ficha (la intención de hurgar en lo absurdo) y hubiese elevado la apuesta. ¡Y todo eso en primera persona!

“El festival de la risa​”

¿Hicieron o no hicieron playback los “American Beetles” en Canal 9? “Viendo el archivo, creemos que fue en vivo. Pero no estamos seguros. Nos gusta compartir esa incerteza con el público. Todo documental tiene algo de interrogación sobre la cuestión de la memoria, sobre cómo recordamos los hechos, y tiene esa magia de que las versiones no siempre (casi nunca) coinciden”, cuentan los realizadores del documental a Clarín.

​Romay, en el material de archivo reproducido en el film, recuerda respecto a aquella presentación: “Me dije: ‘No quiero participar en esta mentira, yo me tomo al avión, me voy a Punta del Este, no quiero saber nada de lo que está pasando. Ustedes lo desgraban, me los ponen en un avión y los mandan de nuevo a Estados Unidos, se los regalan al Trece…’. Fue un éxito, tuvimos 63 puntos de raiting; creo que fue el punto más alto de la televisión”.

Litto Nebbia, por el contrario, ofrece una mirada más reivindicativa de la banda. En otras palabras, Litto banca mucho a los Beetles americanos. ¡Si hasta estaba por grabar -cuando lo contactaron para el documental- un tema de ellos! Se lamenta, por eso, de que en aquella presentación en Canal 9 no tocaran las cuatro canciones que él defiende del disco de ellos “porque sonaba muy bien, hay un solo de viola que es mortal (hace el gesto del punteo con la mano)”.

Litto se refiere a la canción “You did it to me”, un tema que reproduce, en su riff, estructura y coros (esos inolvidables coros trémulos de Paul y George y John), la primera época de los Beatles, la de “From me to you” y “Plese please me”.

Tras la presentación en Canal 9, los “American Beetles” tuvieron un mágico y misterioso tour por Buenos Aires, por distintos teatros y hasta en Huracán (se cree que tocaron en el microestadio); fueron un furor, aunque no exentos de críticas de los medios de comunicación que les titulaban con cosas como “cantan mal, actúan poco”, “Los Beetles demostraron que todo su talento lo tienen en el cabello” o “Los Beetles querían comer bifes y casi comen bollos”. Lo cierto es que llegaron a tocar en Lima, San Pablo o Río de Janeiro.

Los Beatles que supimos conseguir

​—¿Por qué creen que tuvieron un importante furor en el país, aun cuando el público ya había advertido, luego, que no eran los verdaderos?

—La explosión de la música beat generaba una necesidad en la juventud local de poder acceder a algo de eso, que chocaba con la capacidad económica del país. La aparición de ellos venía a llenar un poco -aunque no lo lograse- ese vacío. Alguna vez pensamos como título para la película “Los Beatles que supimos conseguir”. Ese vacío también forma parte del caldo de cultivo donde se desarrolló la Nueva Ola y El club del clan, por un lado, y el rock nacional por el otro.

—¿Qué piensan de aquella puesta en escena de los Beatles ‘truchos’?

— Alguien nos preguntó si algo como esto podría ocurrir hoy. Lo más fácil sería decir que no, que en ese momento había poca información, y que hoy no podría correr un engaño tan grande (…). Lo cierto es que estas cosas siguen pasando. Hoy día venden un show de The Doors o Creedence, cuando a veces faltan más de la mitad de los miembros originales, incluso los que le daban su identidad. De alguna manera, es como si se hubiese blanqueado esa estafa, y la gente la aceptase mejor porque la compra con conciencia. En resumen: los fraudes siguen existiendo, pero se perfeccionaron los mecanismos, para poder zafar un poco de la mayor velocidad con la que hoy día circula la información. Nuestra idea no era juzgar a la banda ni a Romay ni a los involucrados; pensamos que el carácter cómico de toda la movida era más interesante y más pregnante para acercanos a la cuestión de la industria cultural.

En su cuento “El Perseguidor”, publicado en 1959 en el libro “Las Armas secretas”, el escritor Julio Cortázar eterniza en la voz del personaje ficticio Johnny Carter -alter ego del enorme saxofonista de jazz, el Bird Charlie Parker- una frase palpitante: “Esto lo estoy tocando mañana”. Los Beatles corporizaron esa literatura: sus canciones estaban escritas mañana.

Para la fecha en que los Beetles americanos llegaron a Buenos Aires, los Beatles empezaban a crear su leyenda: ya habían grabado ​los discos “Please please me” (marzo 1963), “With the Beatles” (noviembre 1963), “A Hard Day’s Night” (junio 1964) y estaban a poco de entrar a grabar “Beatles for Sale”. Además, ya habían estrenado su primera película y salido de gira por Europa y América del Norte. Un año después saldría una de las obras maestras de la banda, el álbum “Help”, en agosto del 65.​

—¿Qué significan los Beatles -los verdaderos- para ustedes?

—Son lo más grande que hay, la mejor banda de la historia del rock; y además les debemos el poder haber hecho esta película. Y, por supuesto, los de Liverpool también estaban bien.

​Mirá el documental completo

​También se puede acceder gratuitamente al documental registrándose en la plataforma online Odeón. En este link: https://www.odeon.com.ar/INCAA/produccion/3958

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